… nos fuimos al atardecer.
Y es que también el sol abandona el país donde nace sólo para poder regresar y vivir la emoción del reencuentro.
Primer díptico a medias con la maestra de los Combinados, Etringita.
… nos fuimos al atardecer.
Y es que también el sol abandona el país donde nace sólo para poder regresar y vivir la emoción del reencuentro.
Primer díptico a medias con la maestra de los Combinados, Etringita.
«El día que abandonamos Japón llovían flores de cerezo en las calles. La cotidianidad de nuestros vecinos se escondía tras las paredes, las faldas de las estudiantes ondeaban bajo los últimos rayos del sol y nadie parecía darse cuenta de que quizás no volverían a vernos.»
Por el primer díptico compartido de muchos.
La experiencia ha sido grata, ¡estoy deseando repetir!
Parece magia que dos imágenes independientes, tomadas a través de ojos diferentes, combinen tan bien.